sábado, 9 de mayo de 2009

El Frio Acero Y El Amor de Goma (2)

CAPITULO II _ “La Explicación”

*Si, definitivamente lo necesito.*, *Además no puedo permitirme algo como aquello una vez mas.*... ... * Ese maldito cocinero, dándome sermones y sintiendo lastima por mi… ¿Qué se cree?*

En ese momento, decidido, agarro a Luffy por el cuello, y le dio un profundo beso, aunque el muchacho no supo responderlo muy bien.

- Oi Zoro, ¿Qué haces? – Le pregunta el chico, una vez separados.

- Tengamos sexo, ¿No es lo que querías? – No entendía bien la razón de aquella actitud.

- Sii… claro que quiero, pero… esto mmm… - Y miró a su espadachín medio confundido.

– Aún no me has dicho que es el sexo… - Agregó ingenuamente.

- Valla, parece que será más complicado de lo que imaginaba. - *Y también más sencillo…*, pensó unos instantes… *Parece que Luffy es inocente al 100%, desconoce el sexo, e incluso parece no haber besado a alguien jamás.*

-Oiiii Zoro, dime… ¿Cómo hacemos para tener sexo? , ¿Qué es el sexo? – Seguía insistiendo de forma alegre y expectante, aunque algo confundido.

- Esto es sexo…!! . – El musculoso joven le tomo nuevamente por la nuca, e hizo que sus labios se juntaran por segunda vez. Recorriendo cada rincón de la cavidad bucal de su capitán, se paseaba libremente, haciendo buen uso su lengua. Fue entonces cuando notó que el pelinegro comenzó a responder. Aparentemente comenzaba a tomarle el ritmo al encuentro pasional.

*Luffy mencionó algo sobre mí… antes.*Luego de que aquellas palabras cruzaran por su cabeza, recordó aquella oración que comenzó a rebotar en su cabeza, “Tienes unos brazos fuertes y bonitos”. Se separa del chico, y le pregunta…

- ¿Te gusta, capitán?

- Sii, sabe rico… jijiji - Contestó sonriendo inocentemente. Sin imaginar, lo que sucedería a partir de ese momento.

*Parece que a Luffy le atrae mi cuerpo. Eso hará las cosas más sencillas… *, *No ha mencionado ningún tipo de sentimiento, dudo que pretenda algo mas … deben ser sus hormonas.*, *Esta en esa edad, no saldrá perjudicado.*

- Me alegro… - Agregó el espadachín. - … que te guste – Siguió. Le envolvió la nuca en su mano, para continuar. - ¿Seguimos Capitán?

- Jijiji… - Reía, sin comprender la situación.

Luffy estaba increíblemente feliz, dado que se encontraba con la persona que mas apreciaba, compartiendo algo nuevo, especial y muy emocionante, que a duras penas comprendía. Pero se sentía bien en todo su cuerpo, y no podía parar de sentir aquella atracción hacia su más grande nakama.

Tal y como estaba, incapaz de entender lo que habían comenzado juntos, el pequeño se mantenía dudoso, sobre sacar el tema en el cual intentaría expresarle esos confusos y fuertes sentimientos que llevaba desde que le conocía, escondidos en su pecho, inseguro de su esencia.

Para bien o para mal, la ingenuidad y la inocencia del divertido capitán, no le permitían comprender que esos sentimientos, eran puro y verdadero amor.

*¿Qué tiene Zoro que mis demás nakama no tienen?*, *Por algún motivo… acudí a él, y no a los otros muchachos, como Nami me dijo…*, se planteaba con dificultad el pelinegro mientras seguían besándose, y éste comenzaba a entender el jugueteo de lenguas, labios y saliva.

*¿Debería detenerme y preguntarle? Se repitió varias veces preocupado… *¿Y si le interrumpo y se enoja? , tal vez no quiera compartir más tiempo con migo, y no tengamos sexo. No quisiera seguir con este problema de la erección sin solucionarlo.*
Creyendo que el sexo solo trataba de besos, el chico prefirió quitarle importancia a sus desordenadas ideas, y disfrutar del momento. Aunque se planteaba, porque su bulto cada vez crecía mas, en vez de bajar.*Zoro dijo que el sexo me bajaría mi cosa…*

- ¿Ves Luffy…? – Le llama, cuando impone unos centímetros de distancia.

- ¿Ah? … ¿Qué sucede Zoro? – Pregunta sin entender la razón de que se detuviesen.

- De esto trata el sexo.

- Ah… ¿De chuparnos la lengua y los labios.

-Pook , Pook ! – Le aplico dos suaves golpecitos en la cabeza. Libero una risita ante el reciente comentario de su capitán.

- No, pequeño idiota…

- ¿Entonces? … ¿Qué era lo que hacíamos recién?

- Claro que no! , eso eran besos… “Chuparnos la lengua y los labios”… – Imitó el espadachín, riendo del muchacho.

- Ya veo, ahora entiendo a lo que se refería Robin, cuando menciono que algún día besaría con pasión a quien yo quisiera… - Susurraba con un dedo en los labios y centrando los ojos en la solapa de su sombrero, como si buscase los fragmentos de memoria con la vista.

- ¿Eso te dijo? – *Maldita Robin.*, menciono para sí mismo - ¿Cuándo?

- Hace unos meses… - Respondió luego de pensar unos segundos. – Me estaba contando sobre un hombre y algún tipo de amistad, aunque no recuerdo bien de que trataba. No me pareció muy divertido, por lo que no le oí todo el relato. – Repuso antes de hacer una pausa. – Le pregunté que tipo de comida eran los besos que había mencionado, porque supuse que sería algo increíblemente rico, para hablar tan bien de ello. Me respondió “Ya entenderás, cuando llegue el momento, besaras con pasión a quien quieras. Todo a su tiempo, capitán-san.”

Luffy hace referencia y uso del verbo al sentimiento de aprecio y cariño.

Zoro interpreta la palabra como si hubiese hecho alusión a un juguete, o algún tipo de posesión.

Dado su aparente frío y duro corazón, permanecía incapaz de darse cuenta o siquiera pensar, que su capitán le quería más, que a cualquier otro nakama.

Frunció un poco el seño, luego de sentirse usado, aunque no le afectaba mucho, ya que era difícil de herir debido a su resistente coraza. Pero parecía haberle sorprendido ese comentario carente de ternura, por parte de su alegre compañero. O al menos eso creyó él.

*De todos modos, yo también le usare para mi satisfacción…* Pensó con algo de despecho, *¿Qué más da si nos usamos mutuamente?*

- Zoro! – Irrumpiendo en su cabeza, el muchachito logro hacer volver a tierra al fuerte moreno, con un seco llamado. Entonces se decidió a besarle nuevamente. - … Espera Zoro… quiero saber que es el sexo… - Le dice el chico sosteniendo su sombrero, y poniendo la mano libre entre ambos, indicándole que espere y le oyera.

El mayor comenzaba a cansarse, y su semblante cambio un poco, por el fastidio repentino. *Demonios, es peor que cuidar a un niño*, * Bueno, cálmate hombre, solo un poco mas de paciencia y será tuyo…* Se decía a sí mismo para convencerse y tranquilizarse… *Y encima los dos estamos a tope, a este paso no sé como terminaremos…*, *Me pone calienta demasiado este desgraciado…*

Miro por medio segundo el bulto excitado del joven, y luego el suyo propio.* No puedo perder más tiempo, le diré algo para conformarle y seguiremos, ya no aguanto…*
- Bien, el sexo es un acto entre dos personas, en el cual satisfacen sus deseos carnales y necesidades, y sus cuerpos experimentan sensaciones increíbles que te hacen volar.

El excitado espadachín, decide omitir el hecho de que lo normal para el mundo, sería una relación entre hombre y mujer, ya que si lo decía, corría el riesgo de que el muchacho le dejara plantado, en ese estado de excitación incontenible.

Aunque no sabía que Luffy lo amaba, y no se iría solo por tal pequeñez, aun sin comprender sus sentimientos hacia el duro guerrero, e ignorar la situación.

Por otra parte, le pareció necesario que debía suprimir en su explicación la diferencia entre tener sexo, y hacer el amor. Aunque había tenido una sola experiencia amorosa en su vida, comprendía la diferencia que existía entre estos dos actos. Simplemente creyó que no había sentimiento de por medio, y recordaba con despecho que Luffy le utilizaba por su trabajado cuerpo. Por lo que le pareció suficiente y satisfactoria la explicación proporcionada.

- ¿Entendiste..?

- Si, el sexo es algo misterioso… - Admitió el crédulo jovencito, sin comprender mucho. Zoro se agarro la frente unos segundos, sabiendo que esa respuesta era característica del pelinegro, cuando no comprendía nada. Pero le bastó con el hecho de que su capitán, no le preguntase nada más. - … parece divertido…

Terminadas esas palabras, sonrió confiando en todo lo que le había dicho hasta entonces … jamás dudaría de su espadachín que tanto apreciaba, y aunque esas palabras que había estado diciéndole al in-experimentado joven durante toda la noche, no fuesen malintencionadas, carecían de amor y preocupación por el pequeño y alegre muchacho, quien era incapaz de percibir tales cosas.

El moreno retomo la acción, besándole el cuello al pelinegro.

- Zoro… aaah…

- ¿Te gusta? – Le pregunta separando sus labios del chico, apenas un centímetro. Le mira seductora y provocativamente. El pequeño de pelo castaño dejo caer el sombrero que sostenía con su mano, pero no contestó. Le dedico una sonrisa acompañada de un suave color rojizo, y le quedo mirando fascinado, con los brillantes y cristalinos ojos negros, oscuros como la noche. Aquel interrogante y seductor varón interpretó esa mirada como una afirmación para que prosiga.

Comenzó a besar a su delgado y manejable capitán, en su cuello y tomo una mano del joven, para apoyarla sobre el pantalón del mismo, en la zona que se encontraba su miembro. Tras una indicación de que se manoseara, gustoso y obediente, el pelinegro comenzó a masajearse sobre su erecto y aprisionado miembro. El rudo espadachín, seguía besando al joven pelinegro, pasando de boca a cuello, y luego aplicándole suaves mordidas en sus orejas, al momento que le susurraba lo excitado que estaba, provocándole. Mientras el pequeño travieso jugueteaba con su aparato, sin sacarse aún la ropa, comenzó a sentir como su cuerpo aumentaba de temperatura, y el deseo de liberar toda esa energía acumulada, se iba acrecentando más y más.

*Esto es increíble, es tan genial, me siento espectacularmente raro.*, deliró un segundo dentro suyo, y luego pensó… *Tal vez debería hacer lo mismo con el suyo, creo que también le gustara…* Se dijo convencido el extasiado capitán.

Puso la mano sobre el bulto del espadachín, y empezó a masajear la zona. Zoro se sorprendió por un instante, ante la actitud de su compañero, y sonrió pícaramente, con aires de aprobación. *Este chico aprende rápido… haha…*

El clima comenzaba a ponerse más ferviente, más apasionado e incontrolable. El peliverde le tomo al más delgado por la cintura, y lo acomodo en el sofá, de manera que quedara acostado boca arriba, cara a cara enfrentados. Le apretó las muñecas con una mano, y se las sujetó sobre su cabeza, dominando así la situación, mirándole un segundo…

*¿Cómo es que Luffy me pone de esta forma?*,*Su delgada pero marcada figura, es una delicia, y es tan varonil…*

Comenzaron a besarse, y el moreno comenzó a mover su cadera, dando lugar a un roce entre sus bultos, enormemente excitados. Velozmente el clima deseado estaba tomando forma y temperatura, se empezaban a oír gemidos de placer, por parte de ambos. Solo se despegaban para tomar aire, e intercambiar sus agitadas respiraciones y su cálido aliento. El chico que se encontraba debajo, medio dominado, libero una de sus manos con cuidado, intentando no interrumpir aquel apasionado intercambio de sabrosos fluidos, y espectaculares sensaciones producidas por aquel rose, que tanto les gustaba. Paso su mano por el marcado pecho y abdomen de su nakama, hasta llegar a su haramaki. Empezó a subir lentamente la prenda, para quitársela con suavidad, a la vez que sus bocas no dejaban de succionar y saborear la del otro, generando unos besos más profundos, intensos y prolongados.

Una vez libre de aquella prenda verde, la cual tenía mucho valor para el espadachín, el pelinegro comenzó a quitarle la camisa, decidido. Al notar la intención de su capitán, Zoro le facilito la acción, soltándole su otra mano, y alzando los brazos. Casi instantáneamente, el ya semidesnudo guerrero, se tentó a desabrochar el chaleco de Luffy, para quedar ambos, con el torso completamente desnudo. Los dos se quedaron mirando unos segundos, fascinados ante el cuerpo del otro.

*Que piel tan suave tiene…* - Pensó el espadachín.

*Sus músculos, son tan perfectos…* - Se dijo el menudo chico.

Y al unísono, compartieron la misma ocurrencia, inconscientemente.

*Su cuerpo es…* - Admitió el delgado pero marcado jovencito.

*… tan hermoso.* - Se convenció admirándolo, el espadachín.

Sin quererlo, y sin saberlo, ambos habían alcanzado un estado en el que sus cuerpos se deseaban incontrolablemente, y sus mentes parecían ser una sola.

Sin despegarse de su boca, recorría cada rincón de la cavidad de su espadachín, invadiéndole desesperadamente. Rosando sus lenguas e intercambiando saliva, el chico de goma escurrió un brazo para poder pasarlo y ponerlo por detrás de su espalda, a la altura del pantalón. Y subiendo lenta y decididamente hacia la nuca, le hizo estremecer su cuerpo, con un escalofrío. Llego a lo más alto de su columna, y sin parar de besarse apasionadamente, el morocho se aferro de aquellos suaves, cortos y verdes cabellos, que habían sido motivo de burla durante mucho tiempo.

Excitado y deseando sentir el cuerpo que tanto admiraba, haciendo uso de su otra mano, le acaricio seductoramente su torso, comenzando por el abdomen bien marcado de su espadachín, y subiendo deteniéndose en sus firmes pectorales, donde se aferró un momento para sentir el latido del corazón apresurado. Luego subió un poco más para darle una caricia, cargada de ternura y cariño, mientras le miraba perdidamente en sus ojos. Zoro, sin dejar de mover su cadera, para evitar pausar el juego de roses, separó levemente la cabeza, y se quedo contemplando, sorprendido, por eso último, que había hecho estremecer su fuerte cuerpo, y su inquebrantable espíritu. Aquellas orbes cristalinas, oscuras e inocentes, le admiraban con ternura, agradeciendo el hecho, de compartir ese momento con él.

- ¿Qué sucede… Zoro? – Preguntó un tanto preocupado.

- Nada… - Mintió el cuestionado espadachín.*¿Qué sucede con Luffy, porque me trata de este modo?*, *Debe ser mi imaginación, después de todo, solo es sexo…* - … solo quería ver tu rostro. – Sonrió, escondiendo su asombro.

Recién salidas aquellas palabras, su capitán dejo iluminar su rostro, con una radiante sonrisa, la cual logro confundir aún más a su nakama. El peliverde decidió ignorar aquellas frases que le rebotaban en la cabeza, y entro a jugar con los duros pezones del atractivo muchacho.

- Zoroo, haa… Zoro me gusta tu cuerpo… – Dijo tímidamente, y estremeciéndose de placer.

- ¿Ah sí? … me alegro… ha ha, que te guste… - Respondio con la respiración medio cortada, sin mostrar interés alguno por esas palabras, y expresándose con frivolidad.
*Discúlpame Luffy, pero no puedo permitir que esto se siga complicando…?*

Siguieron con el juego de roses y placenteros lengüetazos, pero el fornido espadachín, no conseguía deshacerse de aquellos pensamientos que se arremolinaban en su interior.

*La verdad es que a mí también me gusta tu cuerpo, mucho más de lo que crees.*,*Pero tengo mis razones para que esto no pase de simple y vacio sexo. No puedo permitir que mi corazón se abra a alguien más en mi vida.*
*Esto debía ser sexo, y me encargare de que así sea… *

El moreno siguió lamiendo uno de los duros pezones, y con su otra mano, entró a desabrochar el pantalón de su tierno chico de goma. Luffy se estremeció al sentir la mano de Zoro debajo de su ropa, envolviendo su erecto miembro.
*Tiene buen tamaño… jaa, este Luffy, nunca se sabe con qué te sale.*

El jovencito de piel blanca y sedosa, dejó salir un gemido de su boca, y despegando su mano de la cara del atrevido espadachín, eligió imitar a éste para poder devolverle, aquel placer tan excepcional. Sin soltar su nuca, deslizó su mano entre ambos cuerpos marcados, y le desabrochó el pantalón. Envolviendo de forma similar la dura extremidad, con sus delicados dedos, le dedica unos placenteros movimientos, esperando que la reacción del otro sea buena.

El morocho se sorprende al tener tal cosa entre sus manos…*Wow, que tamaño, y que firmeza… ¿Estará así por mí, como yo por él?*

Zoro le dedica una risita de complicidad, y comienza a besarle el cuello nuevamente.
Luffy le mira unos instantes antes de acotar bocado…

- Zoro , ooi … esta grande, y dura … - Añade alegremente, haciéndole un movimiento fuerte de punta a punta del miembro, con el cual éste se estremeció de placer.

- Hhaa… la tuya también, mira… - Admitió, repitiendo el movimiento que el pequeño le había hecho, y sonriendo con intención de provocarle, se preparo para besarle…

- Hhaaaaaa… - Gimió ante aquella acción, pero fue silenciado instantáneamente por la lengua del fuerte joven, que le invadía en su boca.

El joven de cabello oscuro, estaba logrando comprender algunas cosas, de la situación, o al menos eso creía, ya que respondía a los juegos y provocaciones con mayor velocidad.

Ambos aceleraron lentamente el movimiento de sus manos sobre el miembro del otro, acometiendo frenéticamente, y retomando con dificultad, la sesión oral, que habían dejado a medias, y que tanto disfrutaban.

Con sus labios pegados, sus lenguas explorando el interior de la boca ajena encontrándose una y otra vez, permanecían con su mano hundida en el cabello del otro, oliendo las hermosas fragancias de cada uno, al igual que sus palmas, restantes les brindaban un placer enorme, en sus extremidades más intimas y sensibles, firmes y erectas. Sus cuerpos estaban alcanzando el límite, incapaces de detenerse, y aferrándose fuertemente ambos, gimieron a coro.

- Haaa… ha, ha… Zoro – Intento nombrar al espadachín con la respiración cortada.

- Haaa… ¿Qué?.. ha, haah … Luffy .. – Exhalo de un modo similar.

- Estoy mojado… y está caliente, ha, ha, ha…….. se sintió realmente bien .

Continuara ...

#Haramaki:Faja de color verde que utiliza Zoro en la cintura.

1 comentario:

  1. ZOOOOOOOORO NOOOO T_T es obvio que Luffy te ama sniff, pero su inocente ser no le permite indetificar el sentimiento. AWww está historia me tiene intrigada, es muy interente. Solo espero que todo termine bien para ambos u.u T__T y que Zoro se de cuenta de sus verdaderos sentimientos y no sea tan testarudo.

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